Club Tragon   Sub head    
     
 

LA EMBAJADA DE SERRANO

 
Calle: Serrano, 118. Salamanca. Madrid.
Teléfono: 91 451 90 84
Web: https://laembajadadeserrano.com
Fecha: 30 de enero de 2026 CENA:
 
 
PRESENTACIÓN:
Cocina española con toques viajeros.
 

"Nico Reyes cocina sin artificios, sin ruido... con buen producto, oficio y técnica. Cocina rica, gustosa y para repetir. Platos que parten de lo clásico y que afina con su técnica. Así se prepara nuestro comedor, con mesas bien puestas y todo listo antes de que llegues. Al frente de la sala se encuentra Sergio y su equipo, cuidando el servicio y los detalles para que te sientas cómodo desde el primer momento."

(Información extraída de su instagram)

 
Fundado en: Diciembre de 2025
Propietario: La Embajada Restauración S.L.
Chef: Nico Reyes
Jefe de sala: Sergio Barcedo

El precio medio estimado por persona en la fecha de la comida es de 55,00 €.

 
COMENTARIOS:

Entorno: Está situado en la zona norte de Madrid cerca del Paseo de la Castellana. Otros restaurantes cercanos visitados por La Cofradía Club del Tragón y que siguen abiertos son: Hevia (cena 280), Villoldo (cena 294) y La Gaditana (cena 362).

Las cañas: Las tomamos cerca, en el restaurante Makkila Serrano, en la esquina de Serrano con Diego de León. Fueron tres vermús y una caña sin alcohol. Nos pusieron de aperitivo, despues de insistir, daditos de queso y rodajitas de fuet. Nos invitó Antonio de la Poza para celebrar su próximo cumpleaños.

Nombre: La embajada de Serrano. Aunque es un barrio de embajadas, entre ellas la de E.E.U.U., no es por eso, sino como dijo Nico cuando eligió el nombre "como soñar no cuesta, ¿por qué no abrir embajadas en otros barrios?"

Carta en la web: Si, sin fotos.

Carta de vinos en la web: Si.

Local: Está situado en la esquina de las calles Serrano y General Oráa, en el mismo edificio que el restaurante Hevia, visitado por la Cofradía en junio de 2013 (cena 280). La entrada está en el chaflán entre ambas calles. El local, de 160 metros, es alargado, de forma rectangular y transcurre paralelo a la calle del General Oráa. La puerta se adentra en el local medio metro, dejando espacio para que se plieguen las rejas que la protegen. Ese espacio previó está todo pintado de negro al igual que las rejas, el marco que la rodea y las dos lámparas que la flanquean. Encima está, sobre fondo marrón, el nombre del restaurante en letras doradas. A la izquierda, en la fachada, el logo y a la derecha un atril con la carta. La puerta esta formada por dos hojas de cristal con tiradores metálicos en forma de cuerda dorada. Una vez dentro el local se extiende a la izquierda. En el lado derecho hay una pequeña barra que está separada por una barandilla del acceso al salón. Este se encuentra unos escalones mas abajo, justo donde acaba la barra. La parte derecha está destinada, al principio, a los aseos y al final a la cocina, que está visible al público. Las mesas se distribuyen en tres filas, bajo las ventanas que dan a la calle, en el centro y junto a la pared de la cocina y aseos. Hay poco espacio entre ellas dando la sensación, cuando están ocupadas de estar todo muy abigarrado. Las mesas del centro se acompañan por sillas modernas con respaldo y base acolchadas de color gris. Las de los laterales, además de las sillas, tienen sillones corridos junto a la pared, con el respaldo y la base de tela acolchada de color naranja. Las paredes están pintadas de color verde oscuro, salvo las que están en el hueco de las ventanas que son de color teja. Enfrente de estas hay un gran espejo para dar amplitud al local. Los techos son blancos y el suelo de tarima sintética. La iluminación es correcta y viene de focos del techo. Las mesas son cuadradas, de mármol verde jaspeado a juego con las paredes. Nos pusieron en una mesa doble bajo una ventana a mitad del comedor, suficiente para cuatro pero no apta para los cinco que inicialmente teníamos pensado ir. No ponen manteles, si un plato para el pan. Las servilletas son de tela blanca. La vajilla moderna y principalmente blanca. La cubertería normal, dorada. Ponen copas para el vino y vasos para el agua. El local está completo.

Comensales: Raúl, Antonio de la Poza, José Luis Barba, que nos dio la sorpresa, y Antonio Ávila. Faltaron Antonio Arnaiz, Carlos, Justo y Ricardo.

Pan: Te sirven rebanadas de pan blanco y de centeno a elección. Junto con el aperitivo lo cobran a 2,50 € por comensal.

Aperitivo:

Mantequilla de anchoas: Ponen un par de platitos con una rodaja de mantequilla cremosa con sabor a anchoa. Por encima le ponen cebollino picado. Estaba rica y muy suave.

A compartir:

Empanada de Lucho rellena de carne cortada a cuchillo: Mas que una empanada es una empanadilla. Ignoramos si "Lucho" se refiere al nombre del creador de esta empanadilla o al de su contenido. Las traen en una bandeja dorada sobre una servilleta y acompañadas de un bol con salsa chimichurri y una cuchara para servirla. El relleno, de carne guisada con toques latinos, era denso y compacto. Gustó mucho, estaba muy buena, con o sin salsa. Se pidieron dos para compartir. Cada una la cobran a 7,00 €.

Sobao, queso y anchoa: Los traen en una bandeja blanca. Consiste en una base rectangular de sobao pasiego sobre la que se colocan unos puntos de crema de queso y se termina con un lomo de anchoa del cantábrico y cebollino cortado. El sobao le da un toque crujiente y de dulzor que lo hace diferente. Muy buena la combinación. Pedimos dos canapés para compartir. Cada uno a 6,00 €.

Pincho de tortilla: Las sirven en una bandeja blanca. Se trata de una porción de un octavo de una tortilla grande. Está hecha con patatas y cebolla pochada. Al parecer en su elaboración se usa aceite de girasol, cosa que no me agrada, ya que el aceite de girasol no es un jugo extraído de las pipas de girasol, sino un producto químico procesado a partir de estas. A pesar de todo estaba buena y muy jugosa, mejor de lo que esperaban algunos. Se pidieron dos, cada una a 4,80 €.

Principales:

Ternera asada con puré de patatas: La carne se presenta en un plato hondo sobre un puré de patatas y con su propio jugo. Por encima unas laminitas de cebolla cruda y crujiente. Estaba buena, entre bien y muy bien. Se pidió un plato a 27,00 €.

Solomillo de ternera, foie, puré de patatas y jugo de carne: Lo sirven en un plato hondo blanco. Viene junto con una fuentecita de patatas inglesas. En el centro, sobre el puré, está la carne y alrededor su jugo. Por encima, cubriendo al solomillo, unas láminas de foie a la plancha. Estaba muy bueno aunque el solomillo no estaba al punto, como se pidió, mas bien pasado. Se echó de menos algo más de foie. Se pidió uno a 28,00 €.

Merluza a la gallega: La tren en un plato hondo. En la base unas rodajas finas de patatas panaderas y sobre ellas una porción de merluza coronada con un par de mejillones. La merluza está cubierta de la salsa de pimentón que tambien se acumula en el fondo. Los mejillones no forman parte de la clásica merluza a la gallega y no le aportan nada. Estaba muy buena. Se pidió una a 27,00 €.

Carrillera, puré de boniato, cebolleta y vinagreta de apio e hierbas: La sirven en un plato llano. En el centro está la carrillera sobre su salsa con cebollita cortada en daditos pequeños por encima. Alrededor un circulo de aceite y dos cucharadas de crema de boniato. Estaba bien. Se pidió una a 28,00 €.

Postres:

El tiramisú de mamá Yoli: Viene en un plato hondo. Tiene forma redonda y está cubierto por la crema de queso sobre la que está espolvoreado el cacao. Está hecho en honor a la madre del chef. Estaba muy bueno. Se pidió uno a 9,00 €.

Tarta de queso (Mejor tarta de queso con queso de Burgos 2021): Viene en un plato llano. A un lado la porción de tarta con unas líneas de jarabe de frutos rojos y en el otro una bola de helado con canela espolvoreada. No se cumplieron las expectativas. Estaba buena, al igual que el helado, pero para ser una tarta de queso premiada se esperaba más de ella. Se pidió una a 9,00 €.

Cafés e infusiones:

Se pidieron tres cafés, uno sólo, un bombón y uno cortado. En la factura ponen uno solo y dos cortados. Los cobran todos igual a 2,60 €. No pusieron nada para acompañar.

Vino:

Viña Sastre, Rafael Sastre 2023: Vino tinto Roble con la denominación de origen Ribera del Duero, de las Bodegas Hermanos Sastre (https://www.vinasastre.com). Elaborado con uvas 100% Tempranillo. Permanece un mes en barricas de roble francés y americano. El precio medio de venta al público en las tiendas es de 11,00 € cada botella. El restaurante la vende a 25,00 €, aproximadamente a un 125% más caro que el precio de venta al público en un comercio. Estaba muy bueno. Nos bebimos una botella.

Copas: No nos ofrecen chupitos. Nos tomamos unos combinados, concretamente dos Beefeater con tónica, a 10,00 € cada uno, un Seagreams con coca cola a 10,00 € y una copa de Baileys a 6,00 €. Nos pusieron para acompañar unos cuenquitos de frutos secos y gominolas.

Servicio: El servicio es correcto pero muy lento, quizás porque el restaurante estaba saturado. La mesa es adecuada para los cuatro comensales pero, al estar junto a la pared te sirven a través de los otros. No ponen mantel. Camareros uniformados.

Descuentos: No hubo.

Porcentajes: Del total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas ni las copas, 173,60 €, el 82,1% son de la comida y 37,80 €, el 17,9% de la bebida.

La carta y la factura: Los precios de la carta en la web son los mismos que los de la factura. Los precios incluyen el I.V.A, como debe ser.

Comentario final: Servicio correcto, algo lento. Sin manteles en las mesas. Van uniformados. La mesa adecuada para los cuatro comensales, insuficiente si llegamos a ser los cinco previstos. La comida está buena.

 
A. Ávila.
 
 
PUNTUACIONES:
 
AAv
AAr
APo
Car
Jus
Rau
Ric
Jos
8
-
7
-
-
8
-
8
 
PUNTUACIÓN MEDIA COFRADÍA:

7,75

 
 
PRECIOS DE LA CENA POR PERSONA:
 
LA NOCHE DE LA CENA:
58,85 €
ACTUALIZADO:
 
En el precio no se incluyen cañas ni copas.
 
Reservó Raúl
Ver factura
Ver tarjeta
 
La carta (30/01/2026):
 
 
Actualizada el 11 de febrero de 2025
 
Notas: Las puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes a las cenas y a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas. No se juzga ni puntúa al restaurante.
 
 

 

 

 



Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image